jueves, 14 de julio de 2011

La tierra fértil de la montaña

Voy caminando dócil. Acariciando el camino que se abre bajo mis pies como un manto de eterna armonía. La frescura de las mañanas de verano envuelve mis diminutos pies que no se detienen. Sigo caminando tranquila. Los brazos desentumecidos se dejan caer sobre la hierba que crece a ambos lados de la vereda. Silencio. Viento perturbando la tranquilidad de pequeños insectos que se presentan sin avisar. Camino. Camino y pienso en la maravilla que tengo bajo los pies. La tierra fértil de la montaña. El agua que moja este valle y lo llena de vida, de vitalidad, de fuerza, de poder. Ensancho los pulmones queriendo llevarme hasta la última partícula de sol. Respirarlo. Amarlo. Mis pies continúan en marcha. Nunca se detendrán. Mi corazón se quedará en este campo de finos sentimientos y robustos árboles.

7 comentarios:

Una soñadora más... dijo...

Simplemente precioso...

Tu lo has dicho, ¡no te detengas nunca!

Un abrazo enormeeeee de jueves de cumple (gracias por la parte que me toca jejejeje) desde los Pirineos

Marta.

Carla dijo...

De vida son tus palabras que fluyen y llegan.

Besos.

F. dijo...

respirarlo y amarlo <3

Marisa dijo...

La tierra siempre recuerda a nuestros pasos las huellas que no deben olvidar, respirándola, amándola.
Bello.

Saludos.

Forgotten words dijo...

No hay nada mejor que estar andando tranquilamente y que lo único que alcanze ver tus ojos solo sea naturaleza :)

Andre εїз dijo...

me remonta a mi vida en las montañas. muy lindo. saludos!

Laura Uve dijo...

Muy bonito... me gusta y tengo muy andado el Pirineo, sobre todo el aragonés. Pero no reconozco las fotos de la derecha, la del festival, sí, claro... es Lanuza, al lado de Sallent. La primera parece Ordesa, pero no lo veo claro.

Me gusta tu blog.

Un abrazo!!