jueves, 2 de junio de 2011

My name is Luka

Acusar al viento de mi felicidad sería demasiado precipitado, tú también llevas parte de culpa. Son tus besos sabor montaña los que enganchan de madrugada. La llamada del placer viene con número desconocido, pero me encanta saber que has sido tú quien ha pulsado el botón verde. Se me da fatal echarte de menos entre cerveza y cerveza cada tarde de sábado que tienes que irte más pronto (por motivos que únicamente son nuestros). Se me da realmente mal. Tus cosquillas en mis piernas se funden y entremezclan con nuestro vello erizado y unas ganas locas de compartir aliento. Otro trago más para estas 04:00 a.m (hora local). Se nos va a emborrachar la noche y dormiremos sobre colchones de vida en lo alto de alguna montaña con olor a tranquilidad. Acurrúcate en mis viernes y ponte cómodo, porque va a ser mucho el tiempo que pases en ellos.