domingo, 27 de febrero de 2011

A mordiscos

Desaparecen las noches si te leo susurrando cada 3 palabras. Las puertas dejaron de hacer ruido hace mucho tiempo, el mismo que tú llevas fuera. El polvo de las estanterías las viste de nostalgia y soledad sin que nadie pueda hacer nada. El sonido del silencio es la mejor banda sonora para mañanas oscuras con sábanas blancas sobre una cama que nunca fue nuestra. Ya no beso almohadas como dulces labios conquistados, ni guiño el ojo a la pared rojo carmín del salón comedor. Cuando me pregunten en qué momento te perdiste responderé que nunca te llegaste a encontrar del todo y señalaré en dirección contraria mientras mi mente dibuja líneas paralelas a mis pasos. Lo mejor de todo es que fui yo quien le dijo lo bonito que está el azul en los cielos de madrugada.

viernes, 25 de febrero de 2011

Entresemanas

Deberían contratar al sol por más horas, y subirle el sueldo también. Nos gusta su presencia y hay días en los que nos da la espalda. Cuando se viste de nubes se le escapa la tinta a mi boli, son las mañanas en las que besa las pieles cuando la pluma con la que no escribo se desliza casi sola, dejando un rastro con forma de poesía. Ni el mejor chocolate caliente sabe superar el placer del sol resbalándose por el paladar hasta colar su brillo en la esquinita reservada para buenas vibraciones de mi pecho. Hoy pasearé de su mano mientras no escribo lo que quiero decirte a orillas de la timidez.