miércoles, 5 de octubre de 2011

Mi perfume era el aroma que querías para tus madrugadas

Porque no solo de noches
vive el hombre.
Si las sábanas se secan al sol es porque
está tu barba observándolas.
Las músicas que suenan sobre las cabezas de los tejados
de estas casas de pueblo vivo cantan por soleares a tu balcón.
Sé que no tiene mucho sentido mi carta de hoy, pero
algún día la volverás a leer y te darás cuenta de que mi perfume
era el aroma que querías para tus madrugadas.
Te darás cuenta de que mis manos eran las perfectas para tu espalda, que
encajaban con el juego de caderas que mecía la literatura de
tus curvas morenas.

Si supieras... Todo ha pasado deprisa. Pero no ha pasado todo.
Todo es lo que dejas cuando apagas la luz del baño
y dejas la puerta abierta. O cuando me escribes notas al despertar
y las cuelgas en nuestra nevera con el imán de Amsterdam que nos trajo
tu prima de aquella huida que hizo hace 3 años.
Salivas empañadas de tequila. Sediento como tu solo.
Ven a lamer de mi cuello los delicados mapas que llevan a confines nunca
antes soñados; a histeria contenida; a desenfreno buscado. Ansiado. Te quiero aquí.
Los libros se empiezan a leer desde la primera línea, si no
estamos apañados. Vaya tela, vaya expresión.

Dile a la vecina de arriba que deje de tender las sábanas tan cerca de la ventana
de nuestra habitación, que algún día la salpicaré de versos. O de caricias. O de gemidos
desgastados en meses de frío agosto. Caluroso noviembre.

Vuelve
a volverme loca con tus palabras.

Vuelve
a dejarte hacer, a hacerme, a arañarme con lametones
las caderas.
A dejar que mi pecho te eche de menos una noche más. Solo una. Porque a partir
de mañana me mudo a tu espalda.

Vuelve
a
volver
a
volverme loca.

Porque me encantas.

7 comentarios:

Cris* dijo...

Me da envidia sana que desprendas amor por los cuatro costados.

quimeras dijo...

sé que decirte hermoso, maravilloso, espectacular, puede sonar a cliché, pero es que no encuentro palabras mas redondas para expresar denominando tus letras...

Luna dijo...

Una espalda que cobijará ese perfume para sus madrugadas...

Un saludo enorme, que tengas linda noche.

andré de ártabro dijo...

No dudo que no podrá evitar el volver para volverte loca. esa es la más bendita locura de amor.
Un beso

i*- La que canta con Lobos dijo...

Precioso, cuanto sentimiento. Me ha encantado. Saludos.

Elendilae dijo...

Qué envidia me das jodía, jajajaja ;)

Un besito

Julio Díaz-Escamilla dijo...

El destinatario estará feliz y ansioso de volver o de que te mudes a su espalda.
Un abrazo.