miércoles, 30 de marzo de 2011
Sentada frente al amanecer
Amanece temprano sin caricias en las piernas. Solo una pequeña brisa golpea las ramas del árbol contra mi ventana, decidida a entrar y enfriar mi mañana. El cielo está bonito hasta bañado de nubes, pocas veces lo había visto así aquí, acostumbrada al azul y al sol de los meses de verano... Hoy se ha escondido, vergonzoso por verme. Galopa el frío por el pasillo de mi habitación y yo hago compañía a la estufa más vieja del mundo, todavía no cansada de deborar leña. Habla la minicadena de canciones que hacen bailar a las gotas de lluvia que visitan los pequeños cristales de mi cuarto. Sentada frente al amanecer me da por contarte los secretos escondidos en mis piernas y te da por escucharme demasiado.
domingo, 27 de febrero de 2011
A mordiscos
Desaparecen las noches si te leo susurrando cada 3 palabras. Las puertas dejaron de hacer ruido hace mucho tiempo, el mismo que tú llevas fuera. El polvo de las estanterías las viste de nostalgia y soledad sin que nadie pueda hacer nada. El sonido del silencio es la mejor banda sonora para mañanas oscuras con sábanas blancas sobre una cama que nunca fue nuestra. Ya no beso almohadas como dulces labios conquistados, ni guiño el ojo a la pared rojo carmín del salón comedor. Cuando me pregunten en qué momento te perdiste responderé que nunca te llegaste a encontrar del todo y señalaré en dirección contraria mientras mi mente dibuja líneas paralelas a mis pasos. Lo mejor de todo es que fui yo quien le dijo lo bonito que está el azul en los cielos de madrugada.
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