domingo, 4 de marzo de 2012

Un domingo más

Son las nueve de la mañana y sigo durmiendo. Cabeza apoyada en la almohada y la larga melena cayendo sobre mis hombros. Apartas el pelo de mi cuello y tus suaves caricias recorren mi piel como cada mañana. Tras la ventana el invierno está más salvaje que nunca y agradezco la calidez de tus besos que dulcemente me van despertando. Me susurras los buenos días al oído y eso hace que te conviertas en el hombre más guapo del mundo (aunque siempre lo has sido). Te miro con los ojos entrecerrados y no puedo evitar sonreírte. "He vuelto a soñar contigo", me dices; y tus hombros desnudos se llevan el primer beso del día. Hoy pienso besarte hasta que el atardecer nos llame, mirarte y pasear mi cámara por tu barba rebelde y tan adictiva. Hoy vamos a salpicar de cariño un domingo más.

sábado, 3 de marzo de 2012

Ladrido

La montaña ruge que ha amanecido
y el sol me susurra su presencia
a golpe de luz en tu barba.
El cielo es más azul que de costumbre,
el ladrido del perro sigue acunando
nuestro despertar desde la calle
y las sonrisas se dibujan solas.