viernes, 2 de septiembre de 2011

El camino hacia tu barba

Después de sacudir ideas sobre folios en blanco
no me queda más que arrancarte versos de la espalda
y pintar con ellos la fachada de nuestra
casa. Para que el perro los ladre montaña abajo
y tu libertad me coma a besos todos los mediodías.
Qué difícil es contar todos los pasos, pero qué bien
sienta el camino hacia tu barba.
Hacia nosotros. Hacia tus tardes y mis madrugadas.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Seguimos en la cama

Por fin, esta noche, brilla tu lengua sobre mi almohada
y tus párpados marcan los segundos de mi
insomnio. Un calor agobiante envenena
mis piernas. Pero tú estás sobre mis sábanas y el hielo
de tu sonrisa rebaja los grados de mi mente que se marchita
si no te piensa cada vez que escucho el motor de un coche.
Nos esperan las montañas y seguimos en la cama. Esta noche
el monte nos lo guardamos para nosotros entre bolígrafos
sin tinta y sudores en compañía. Me pinto las uñas de rojo
y te como a besos tu mañana de feroz estío.